Nota de prensa


03/07/2014
Iproteos, la primera biotec española que lanza una campaña de micromecenazgo por acciones
Equipo de Iproteos
La biotecnológica Iproteos –con sede en el Parc Científic de Barcelona– ha lanzado una innovadora campaña de micromecenazgo por acciones (equity crowdfunding) –a través de la plataforma Creoentuproyecto.com– con el objetivo de recaudar 100.000 euros para completar la etapa preclínica no regulatoria de su compuesto IPR019, uno de los 20 fármacos en desarrollo en todo el mundo para frenar y revertir los déficits cognitivos de la esquizofrenia.
 
El micromecenazgo por acciones es una nueva vía de captación de fondos económicos donde pequeños inversores obtienen, a cambio de sus aportaciones de capital, una participación en la empresa en vez de otras contraprestaciones o recompensas como sucede en el micromecenazgo tradicional.


“Queremos ser pioneros en España en establecer una nueva estrategia de financiación para jóvenes compañías, que ya funciona en Europa con mucho de éxito. En Francia y Reino Unido es un movimiento bastante extendido en el sector biotecnológico. Incluso compañías que están recaudando decenas de millones de dólares mediante otras fuentes de capital, realizan rondas parciales de crowdfunding para ganar visibilidad, volumen de clientes o validación de negocio. En nuestro caso, el pequeño inversor puede aportar desde 300 euros y obtener a cambio una participación en la empresa. Estos fondos nos permitirán atraer futuras inversiones para avanzar hacia los ensayos preclínics regulatorios y clínicos con pacientes y licenciar el fármaco en 2016”, afirma Teresa Tarragó, CEO y fundadora de Iproteos.


Frenar la progresión y revertir los déficits cognitivos de la esquizofrenia


Iproteos es una spin-off creada en 2011 por dos científicos catalanes líderes en el campo de los péptidos terapéuticos, Teresa Tarragó y Ernest Giralt, en base a la transferencia de una tecnología generada en el IRB Barcelona y la Universitat de Barcelona, con la participación estratégica de la Fundación Bosch i Gimpera (FBG).


La empresa nació con el objetivo de desarrollar fármacos de tercera generación para enfermedades del sistema nervioso central, más eficaces, con menos efectos secundarios y a menor coste, cubriendo las diferentes etapas del desarrollo hasta la validación preclínica y clínica para finalmente licenciar el fármaco peptídico a terceros.


Actualmente focaliza su actividad en la investigación y desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas mediante péptidos que bloqueen la acción de un tipo específico de proteínas, denominadas proteasas, que están desreguladas en un gran número de enfermedades como en el cáncer, las enfermedades infecciosas y los trastornos mentales.


El IPR019 es el proyecto más avanzado de la spin-off. Se trata de uno de los 20 fármacos que estan en fase de desarrollo en todo el mundo para frenar la progresión y revertir los déficits cognitivos de la esquizofrenia.


Actualmente no existe ningún fármaco en el mercado que se dirija a los síntomas cognitivos de la esquizofrenia. Los actuales fármacos antipsicóticos tratan los síntomas positivos (delirios, alucinaciones, etc.) y negativos (dificultad en el habla, emociones impropias, etc.) y sólo algunos –los antipsicóticos atípicos– pueden paliar pequeños aspectos de los déficits cognitivos, pero con graves efectos secundarios.


El IPR019 de Iproteos se basa en el desarrollo de un potenciador cognitivo de última generación que ya ha demostrado su eficacia, con resultados muy positivos, en modelos animales de la enfermedad: se ha conseguido una mejora de las capacidades del aprendizaje y memoria afectadas por la esquizofrenia, lo cual no sucede con la administración de los tratamientos actuales.


Un 'first-in-class'


El mecanismo de acción del compuesto IPR019 es completamente diferente a los de los actuales tratamientos que están disponibles en el mercado lo que le convierte en un ‘first in class’. Se trata de un fármaco de los llamados ‘de tercera generación’, que están en la interfaz entre los fármacos tradicionales y los de segunda generación (fármacos proteicos). Está basado en unas moléculas llamadas péptidos que bloquean la acción de las proteasas y son capaces de atravesar la barrera hematoencefálica, un sistema protector del cerebro que hasta ahora la gran mayoría de fármacos del mercado no han conseguido atravesar.


“Los péptidos son un tipo de fármacos altamente específicos y selectivos y, a la vez, presentan muy baja toxicidad. Si se comparan con los fármacos proteicos son bastante más económicos de producir, puesto que se pueden obtener por síntesis química y, además, otra ventaja importante es que los péptidos pueden llegar al cerebro y ser administrados por vía oral o subcutánea, con lo cual son mucho más versátiles que los fármacos proteicos”, explica Ernest Giralt, cofundador y presidente del Comité Científico Asesor.


Para el desarrollo de este tipo de fármacos, Tarragó y Giralt combinan su amplia experiencia investigadora en péptidos y proteasas con técnicas de diseño in silico y las tecnologías más innovadoras en síntesis de péptidos, como la tecnología propia IPRO, una combinación de herramientas informáticas y biotecnológicas desarrolladas por el propio equipo de investigación de Iproteos para la modelización informática de procesos biológicos.


Para llevar a cabo sus proyectos Iproteos ha contado con el apoyo del Departamento de Empresa y Empleo de la Generalitat de Cataluña –a través de las Unidades de Valorización de ACCIÓ, la agencia para la competitividad de la empresa catalana– y del Ministerio de Economía y Competitividad, mediante el subprograma Incorpora y un proyecto Neotec del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI).

 
 
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