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La bioeconomía circular puede contribuir a los objetivos de crecimiento sostenible de Europa

La Comisión Europea quiere marcar una nueva hoja de ruta de crecimiento económico para la Unión en el que la sostenibilidad será parte fundamental de su estrategia.

Bioeconomía
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Economía circular

Vivimos tiempos de cambio, en el que desafíos globales como el cambio climático o la creciente población mundial obligan a impulsar un nuevo modelo económico más sostenible. La Comisión Europea quiere marcar una nueva hoja de ruta de crecimiento económico para la Unión en el que la sostenibilidad será parte fundamental de su estrategia.

En este contexto, el pasado mes de diciembre, la Comisión presentó el Acuerdo Verde Europeo o “Green Deal” cuyo objetivo es impulsar la transición hacia una sociedad justa y próspera, con una economía moderna, eficiente en recursos y competitiva en Europa (1), promoviendo un nuevo plan de acción de la economía para ayudar a modernizar la economía de la UE y sacar provecho de las oportunidades de la economía circular a nivel nacional y mundial. 

Dicho acuerdo es una parte integral de la estrategia de la Comisión para implementar la Agenda 2030 de las Naciones Unidas y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) (2), el Acuerdo Climático de París y las otras prioridades verdes anunciadas en las directrices políticas de la presidenta Von der Leyen (3). 

Además, recientemente se ha lanzado un conjunto de nuevas políticas transformadoras en torno a este Acuerdo Verde (4), como la actualización de la Estrategia de Bioeconomía, la Directiva de Plásticos de Uso Único (5), el nuevo Plan de Acción de Economía Circular, la Estrategia de “la Granja al Tenedor” (Farm to Fork), la política Alimentaria 2030, la nueva estrategia forestal de la UE o la nueva Política Agrícola Común (PAC). Esta nueva visión política va a tener un impacto significativo en el despliegue de la bioeconomía en general y de los productos de base biológica, que inevitablemente van a formar parte de la estrategia de modernización de la economía de la Unión Europea.

Desde 2010, en la Estrategia Europa 2020 (6), la bioeconomía ha sido identificada como un elemento clave para el crecimiento inteligente y sostenible en Europa. La bioeconomía ya representa el 8% de la fuerza de trabajo de la Unión (7) e incluye sectores y sistemas que comprenden aquellas partes de la economía que usan, producen, procesan o son impulsadas por recursos biológicos renovables de la tierra y el mar, como cultivos, bosques, peces, animales y animales. microorganismos: para producir alimentos, materiales y energía (8). Ahora más que nunca, el sector biotecnológico va a dar respuesta a los desafíos sociales demográficos y medioambientales que tenemos por delante, de hecho, se estima que las industrias de base biológica podrían crear hasta 1 millón de empleos verdes para 2030, especialmente en las zonas rurales y costeras (9).

Desde AseBio creemos firmemente que la bioeconomía circular puede contribuir significativamente a los objetivos de crecimiento sostenible de Europa, creando prosperidad y muchos empleos de alto valor en áreas rurales, costeras e industriales. 

A esto se le suma el contexto actual de crisis económica que está provocando la COVID-19, donde el sector biotecnológico tendrá que contribuir como parte de la estrategia para el impulso verde de una economía y una sociedad más sostenible.

Como sabéis, en AseBio, estamos trabajando para impulsar el crecimiento verde de la economía a través de nuestra Comisión de Tejido Industrial, liderada por uno de nuestros socios, Algaenery, y a través de nuestros proyectos financiados por la Comisión Europea BIOVOICES y BioBridges. Con estos dos proyectos estamos aportando nuestro granito de arena para conocer los desafíos y buscar soluciones a la bioeconomía, poner en valor los bioproductos y fomentar la comercialización de los mismos.

Como lo demuestran los talleres que hemos realizado en ambos proyectos, así como una serie de estudios consultados, la sensibilización el conocimiento y la educación sobre la producción y el consumo sostenibles, son factores importantes que determinan los cambios de comportamiento hacia un estilo de vida más sostenible.

Sabemos que aumentar la conciencia pública y el conocimiento sobre todas las áreas de la bioeconomía sigue siendo uno de nuestros principales desafíos. Por eso la Comisión Europea pretende abordar este desafío mediante el apoyo a iniciativas de comunicación, educación y participación ciudadana que permitan acercar la bioeconomía y los bioproductos a la sociedad y en las que AseBio quiere seguir participando. Desde nuestra asociación sabemos, como ya dijimos en nuestro Manifiesto, que necesitamos construir nuevos puentes entre  ciencia y  sociedad, y solo así conseguiremos impulsar un modelo económico sostenible y circular.

Por Beatriz Palomo.