AseBio

#MujerBiotech | Cristina Del Campo: “Ninguna empresa puede prescindir de la mitad del talento existente”

AseBio publica su penúltima entrevista del proyecto “El testimonio de 10 Mujeres Biotech en pandemia” con motivo del 11 de febrero, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, con Cristina Del Campo, directora general de Ainia, centro con sede en Valencia y con la misión de aportar a las empresas soluciones diferenciadas de innovación 

Cristina Del Campo

Varias de nuestras #MujeresBiotech ya nos han dicho que la diversidad es clave para el buen funcionamiento de una empresa. Cristina del Campo (Bilbao, 43 años), ingeniera industrial y directora general de AINIA, se suma a esta opinión y añade que esa pluralidad, también geográfica y generacional, es una fuente de innovación y de competitividad. Para que las cosas cambien, que se pueda conciliar el trabajo y la vida personal y que la mujer alcance los altos puestos, Del Campo tiene muy claro, como María Segura, que hace falta voluntad y que “hay que cambiar la cultura de las organizaciones”. Según afirma, la ciencia y la tecnología son el lenguaje del presente y del futuro y la mujer no puede quedarse al margen de cómo se está diseñando el mundo. 

AseBio. ¿Cómo hacer para que el sector industrial, justamente, cambie de cultura y que entren más mujeres en esa área? 

Cristina Del Campo. El cambio tiene que partir desde el origen, desde la educación en colegios y familias, con una promoción de las carreras STEM, no sólo entre las mujeres sino también hacia los hombres, puesto que tenemos un déficit de talento en esas profesiones a nivel nacional que es preocupante. Mostrar lo importante que son las ciencias y la tecnología y cómo pueden contribuir a solucionar los principales retos a los que nos enfrentamos como sociedad. También visibilizar a mujeres que puedan ser referentes de las niñas en profesiones y sectores tradicionalmente masculinos, porque una niña no puede imaginarse en el futuro como algo que no ve. 

AseBio. ¿Qué consejo le darías a esas empresas donde no logran dar espacio a las mujeres?

Cristina Del Campo. La sociedad en su conjunto tiene máximo interés en equilibrar la participación de la mujer en aquellos espacios donde aún está infra representada. Está demostrado que las empresas con equipos diversos y comités de dirección más igualitarios obtienen mejores resultados, además de ser empresas más justas y equilibradas. Las mujeres representamos la mitad del mercado y somos responsables de un porcentaje elevadísimo de las decisiones de compra en los hogares, por lo que las empresas necesitan ser sensibles a nuestras preferencias. Ninguna empresa se puede plantear hoy en día prescindir de la mitad del talento existente.  Porque los retos a los que nos enfrentamos como sociedad, muchos de los cuales tiene su respuesta en la innovación y la tecnología, sólo podrán abordarse con éxito a través de equipos multidisciplinares que reflejen la realidad de nuestra sociedad, con organizaciones en las que convivan todas las diferencias que, sin duda, son una fuente de valor e innovación para la empresa.  Hay que garantizar que, de igual forma que el talento está bien repartido, las oportunidades también lo estén.

AseBio ¿Y cómo podríamos acelerarlo?

Cristina Del Campo. Hay que cambiar la cultura de las organizaciones y trabajar en la flexibilidad y la conciliación, porque de ello depende gran parte del bienestar de las personas, el activo central de una organización. En mi opinión, las personas más equilibradas construyen mejores empresas, donde los trabajadores pueden desarrollarse aportando todo su valor.  En AINIA contamos con un plan de conciliación con amplias medidas de flexibilidad, de “distribución a la carta” del horario semanal, de elección de días libres, etc. También hemos puesto en marcha el programa AINIA, por la mujer en la ciencia y la tecnología, un plan de actuación para contribuir como agente potenciador de la mujer en el ámbito científico-técnico, así como en puestos de dirección y gestión, que abarca todos los procesos de gestión de talento, desde la selección a la promoción, desarrollo, clasificación profesional y retribución. 

AseBio. ¿Has sentido, a lo largo de tu carrera, alguna discriminación por ser mujer y no poder aportar lo que querías?

Cristina Del Campo. Lo cierto es que no. Es verdad que en la escuela de ingenieros de Bilbao éramos minoría de mujeres y, sobre todo, durante mi formación en Francia, que no llegábamos al 20%. A pesar de que en determinadas etapas me he desenvuelto en un mundo “más de hombres”, nunca he tenido problemas a nivel de la organización. Siempre he tenido la suerte de estar rodeada de grandes profesionales y colegas, hombres y mujeres, de quienes he tenido cosas que aprender, tanto a nivel personal como profesional. Personas que, a lo largo de mi carrera, me han brindado oportunidades para crecer, formarme y demostrar mis capacidades.

AseBio. ¿Qué piensas del lugar de la mujer en la agricultura y la bioindustria?

Cristina Del Campo. Es imprescindible reconocer y visibilizar el papel de la mujer en el sector agrario y, muy especialmente, en el mundo rural donde las condiciones del entorno pueden ser especialmente duras. Probablemente en el mundo rural, las nuevas tecnologías pueden ofrecer cambios de mayor calado a las mujeres, puesto que brindan nuevas oportunidades para fomentar y facilitar su incorporación al trabajo. Los datos muestran que todavía queda mucho camino por recorrer en materia de incorporación de las mujeres a la actividad agraria y a los equipos directivos dentro de las empresas y de las cooperativas agroalimentarias, pero soy optimista y creo que la tendencia está cambiando en los últimos años. 

Respecto a la presencia de mujeres en biotecnología, el sector se ha convertido en una excepción puesto que, según datos del último Informe AseBio, el 60% de personal de I+D de las empresas biotech son mujeres y el 54% de quienes investigan en esta área de conocimiento, también lo son. Estas cifras sitúan al sector biotecnológico claramente por encima de la media en nuestro país, aunque siga existiendo una brecha en cuanto a posiciones de responsabilidad. Sin embargo, en el campo de la digitalización, la robótica, la inteligencia artificial, el dato que recoge AseBio es tan sólo de un 5% de presencia de mujeres sobre el total. Un dato preocupante que debe hacernos reflexionar, porque las tecnologías digitales, de la información y comunicaciones son el lenguaje en el que se escribe el futuro y la mujer ni puede ni debe quedar excluida.

AseBio. ¿Cómo se trabaja desde AINIA para alcanzar (o mantener) la paridad?

Cristina Del Campo. En AINIA estamos convencidos de que la diversidad, incluyendo la de género, es una palanca de innovación y de competitividad para el presente y el futuro. Y por ello trabajamos en impulsar el talento diverso.
El centro mantiene un programa de igualdad de oportunidades en los procesos de promoción, desarrollo, clasificación profesional y retribución. Actualmente, un 60% de nuestra plantilla son mujeres. Y, como dato, de las promociones que han tenido lugar en los últimos años, el 70% fueron a mujeres. También se ha producido un cambio en la composición del comité de dirección, con una composición paritaria en la actualidad. Así mismo, se ha potenciado la figura de la mujer en puestos de coordinación y gestión de equipos, donde hoy en día las mujeres representan el 50%. 

AseBio. ¿Cómo ha afectado la COVID-19 toda esta dinámica?

Cristina Del Campo. La irrupción del virus no afecta a nuestra dinámica de gestión del talento. La COVID-19 ha favorecido la implantación de más teletrabajo, que facilita en muchos casos una mayor facilidad para la conciliación, algo bueno para hombres y mujeres. El concepto clave tiene que ser la “corresponsabilidad”. 

AseBio. ¿Qué le dirías a una niña que quiere ser ingeniera industrial y seguir sus pasos, pero que tiene inseguridades?

Cristina Del Campo. ¡A por ello! No hay una palanca más potente que la voluntad humana, el deseo de una persona por conseguir algo. Desde los clásicos como Virgilio decían “pueden porque creen que pueden”. Hay que preguntar a esa niña: “¿Tú qué quieres ser?”. Dedicamos muchas horas al trabajo, por lo que conviene elegir algo que te guste, que te haga vibrar. Sin miedo, porque tienes todo el mundo a tu alcance. Luego, por supuesto, te tienes que formar y trabajar mucho. 

AseBio. ¿Nos podrías hablar un poco del trabajo de AINIA?

Cristina Del Campo. En AINIA tenemos la misión de aportar a las empresas soluciones diferenciadas de innovación con rigor tecnológico. Y, para ello, trabajamos en 4 áreas principales: alimentación y salud, calidad y seguridad alimentaria, sostenibilidad y medioambiente e industria 4.0. Somos una organización con más de 220 personas con alta cualificación, que cada año trabajan de la mano de más de 1.600 empresas clientes, llevando a cabo unos 200 proyectos de I+D, gracias un equipamiento e infraestructura a la vanguardia de la tecnología. En síntesis, AINIA tiene el compromiso con la sociedad de innovar con impacto para una vida más saludable y segura. Y para ello, la sostenibilidad es condición imprescindible de cualquiera de nuestras soluciones.

 

Por Agathe Cortes