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#MujerBiotech | Olga Rué: “Hay que enseñar a las niñas que las profesiones no tienen género”

AseBio publica su sexta entrevista del proyecto “El testimonio de 10 #MujeresBiotech en pandemia” con motivo del 11 de febrero, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, con Olga Rué, abogada y CEO de Archivel Farma, empresa que hoy investiga si su vacuna, RUTI, contra la tuberculosis también puede aportar una solución para la COVID-19 

Olga Rué

Archivel Farma es un ejemplo tangible del aluvión de mujeres que empuja hacia arriba como nos comentaba Rosario Cerrato. En el equipo de Olga Rué (Barcelona, 54 años), abogada y CEO de la empresa desde hace 9 años, hay 17 mujeres de 21 personas que están involucradas en el desarrollo de la vacuna RUTI para la tuberculosis, que también podría ser útil para luchar contra la COVID-19. Una cosa que tiene muy claro la directiva es que, para ocupar los altos puestos, hay que creerlo posible y no tener miedo. “Hay que crear el efecto curiosidad en las más jóvenes, no el del miedo”, insiste. Ella siguió su propio consejo. Comenzó a gestionar una empresa farmacéutica sin haber estudiado ciencia, pero por sentirse atraída por ella. Como bien dice, el miedo no es una palabra de su día a día. 

AseBio. ¿Cómo llegaste a gestionar una de las primeras start-ups del sector biotech?

Olga Rué. Con mucho tesón, formación, escucha y aprendizaje de los profesionales con quien empecé colaborando. Al ser una abogada en el sector biotech, lo cual es un poco atípico, es verdad que en algunas ocasiones he hecho eso que hacemos las mujeres, lo de cuestionarnos  si estamos en el lugar adecuado y si tenemos las competencias adecuadas. Pero cada mujer tiene que encontrar su posición en una empresa y en mi caso, la encontré a nivel de gestión. Empecé en el proyecto de Archivel Farma como asesora externa y cada vez me entusiasmó más. La compañía fue creciendo y llegó un día en que necesitaron a alguien. Me pareció que era el momento y me gustaba el proyecto, así que me vinculé a él, inicialmente como responsable de finanzas, administración y temas legales, luego como Directora General. El miedo no es una palabra que está en mi día a día. 

AseBio. ¿En esos 12 años que llevas en Archivel Farma, qué cambios has visto con respecto a las mujeres? ¿Has sentido alguna desventaja?

Olga Rué. La verdad es que cuando yo empecé en Archivel Farma ya había mayoría de mujeres trabajando y la cultura que existía era muy respetuosa con la conciliación, por ejemplo. No ha cambiado mucho la situación estos años. A nivel personal, tengo que decir que yo siempre me he sentido apoyada en mi camino profesional. No me he sentido discriminada por mi condición de mujer. Quizás en algún momento he tenido que hacer un poco de push para dar a conocer mis opiniones y posicionamientos, porque a veces parece que algunas mujeres tenemos la voz más débil y entonces se nos escucha menos. Pero nada que no haya podido gestionar. 

AseBio. ¿Sigues teniendo ese síndrome de la impostora que comentabas al principio?

Olga Rué. No… Al principio sí que lo tuve, pero con el tiempo lo fui superando. En algunos casos, se cuestiona que compañías del sector biotech sean gestionadas por gente que no tiene carreras científicas. Pero el otro día, leí en una entrevista que alguien decía que el interés por la ciencia se puede ver de muy distintas ópticas y que desde todas ellas se puede aportar. No puedo estar más de acuerdo. En realidad, lo importante es contar con un buen equipo. Los liderazgos basados en una sola persona no funcionan. El equipo hace que la empresa sea lo que es. 

AseBio. Tu equipo está formado principalmente por mujeres, ¿cómo es su día a día?

Olga Rué. El día empieza con mucha flexibilidad. Siempre hemos tenido claro que para que una mujer trabaje bien, debe tener cierta flexibilidad para conllevar su vida familiar y profesional. La conciliación ha sido uno de los grandes frenos para las mujeres en la adopción de roles de liderazgo en las empresas. Nosotros no queremos que la persona llegue a su puesto de trabajo agobiada o asfixiada. Lo importante es que cuando trabaje esté a gusto, centrada y tranquila. Cada una empieza al ritmo que quiere. Personalmente, intento imprimir una cultura de colaboración entre todos nosotros, hombres y mujeres, de generación de confianza y trasparencia. 

AseBio. ¿Cómo hacer que las mujeres “estancadas” en un laboratorio puedan salir a emprender o a gestionar una empresa?

Olga Rué. Nuestra empresa es pequeña y no hay mucha oportunidad en cuanto a promoción interna, pero sí hay una posibilidad de crecimiento profesional a través de la formación, el aprendizaje y la gestión de proyectos. En este sentido, creo que es esencial que las mujeres puedan gestionar su propio proyecto dentro de la empresa, tener esa posición que le permita decidir con autonomía y que lo pueda orientar hacia donde crea oportuno. Sentir que lo plantean, lo desarrollan, lo ejecutan y lo cierran. Es como gestionar tu propia miniempresa, buscas tus recursos, tu equipo y cumples los objetivos. En conclusión, una manera de potenciar su desarrollo profesional es que aprendan a liderar y tomar decisiones, es entregándoles proyectos. 

AseBio. ¿Cómo crees que la COVID-19 ha afectado esta gestión de proyectos y este liderazgo?

Olga Rué. Nos hemos tenido que adaptar a las circunstancias y no ha sido fácil, pero el aprendizaje ha sido tremendo. A pesar de todos los problemas, hemos podido abordar casi todos los planes que teníamos previstos. Ha sido necesaria mucha paciencia, flexibilidad y actitud resiliente. Esta pandemia nos ha puesto retos muy importantes encima de la mesa, pero también ha hecho surgir una manera de abordarlos totalmente novedosa y nos ha preparado mejor para el futuro. Todo lo que teníamos que hacer en los años a venir, sobre todo lo relacionado con la digitalización, lo hemos hecho en semanas.
Además, a nosotros, la COVID-19 nos ha llevado un nuevo proyecto adicional a todo lo que ya teníamos previsto para el año 2020: Plantear el desarrollo de la vacuna RUTI para la Covid-19. Para ello hemos tenido que constituir una compañía filial, un equipo y buscar la financiación. La COVID-19 ha sido una oportunidad empresarial para nosotros. 

AseBio. ¿La vacuna RUTI?

Olga Rué. Sí, es una vacuna terapéutica que se ha desarrollado, principalmente, para la tuberculosis. Cuando se inició la pandemia, se revisaron estudios que habían sido publicados hacía ya muchos años en los que se había puesto de manifiesto que la BCG, la única vacuna que existe para prevenir la tuberculosis, protegía a las personas a quienes se había administrado contra otras enfermedades infecciosas. Así que pensamos que podría suceder lo mismo con la vacuna RUTI al ser dos productos con muchas similitudes. De hecho, los primeros ensayos clínicos que arrancaron cuando empezó la pandemia fueron para estudiar si la BCG podía proteger contra la Covid-19 en base al efecto de lo que se conoce con el nombre de inmunidad innata entrenada.  Actualmente, RUTI IMMUNE, la sociedad que constituimos para desarrollar la vacuna RUTI para Covid-19 y otras enfermedades infecciosas tiene en marcha un estudio clínico en Argentina. 

AseBio. Formas parte de la organización EJE&CON, ¿nos puedes hablar de ella?

Olga Rué. Eje&Con es una organización que promueve el talento sin género como palanca para que las mujeres alcancen puestos en la alta dirección de las empresas y en sus consejos de administración. Creemos que la diversidad y la paridad favorece la competitividad de las empresas. Lo que más me impresiona de esta organización es el espíritu colaborativo y de ayuda que existe entre sus miembros, la enorme generosidad de sus asociadas y asociados (que también los hay) en compartir experiencias. También he podido comprobar lo importante que es el networtking para todas nosotras. Tenemos que apoyarnos y compartir mucho nuestros conocimientos y experiencias para afrontar posiciones de liderazgo en las organizaciones. 

AseBio. Si pudieses mover los hilos de la educación y de la formación de una mujer en el sector, ¿qué pondrías en el sistema educativo que no esté ahora para ayudarla a alcanzar esos altos puestos?

Olga Rué. Campañas como la del Efecto Matilda son muy importantes. Los referentes son cruciales para las niñas. Si no los tenemos, si en los libros de primaria no se pone de manifiesto que ha habido mujeres que han hecho grandes descubrimientos, no podemos crear esa curiosidad por la ciencia que es tan importante. ¿Qué pondría de nuevo en el sistema educativo que no exista todavía? Por ejemplo, creo que es importante que en secundaria se introduzcan ciertas nociones de lo que es el emprendimiento. Explicaría cómo emprender un proyecto y como convertirlo en un negocio. Contaría qué se necesita y por qué. El espíritu emprendedor se tiene que fomentar en edades tempranas para perder el miedo a iniciar proyectos por desconocimiento de lo que puede acaecer en el camino. 

AseBio. Si mañana pudieses ir a dar una charla en un colegio. ¿Sería eso lo que contarías, el cómo gestionar una empresa? La idea de montar una empresa puede impresionar a un/a adolescente… ¿no?

Olga Rué. Sí, les diría que las ideas hay que llevarlas al terreno. No hay que guardarlas, hay que convertirlas en algo tangible. Tenemos que probar y, si nos equivocamos, analizamos los errores y, reconsiderando las premisas iniciales, volvemos a plantear lo que se requiera. Creo que hay que fomentar eso y no tener miedo a la equivocación. Hay que explicar a los niños que las ideas pueden convertirse en una realidad, dando ejemplos claros y prácticos. Tenemos que crear curiosidad y motivación. 

AseBio. En la biotech, hay muchas mujeres que han tenido ideas y que las han bajado al terreno. ¿Cómo explicas que haya tantas? ¿Es por el tema de estudio?

Olga Rué. Creo que, en el fondo, es porque sabemos que lo que hacemos puede tener o tiene una gran repercusión en la salud y el bienestar de las personas. Este impacto nos mueve a trabajar en beneficio de las personas.

AseBio. El sector biotech es un ejemplo por estar en el foco hoy en día y por tener mujeres a la cabeza de proyectos y empresas, ¿qué consejo darías, como #MujerBiotech, a esas empresas que no han alcanzado la paridad todavía?

Olga Rué. Pues que la paridad enriquece a las organizaciones y, como he dicho antes, las hace más competitivas. Les animaría a implantar los planes de igualdad, dando cabida a las políticas de conciliación, a fomentar la igualdad de oportunidades, fortalecer el rol femenino en la organización, mentorizar a las mujeres para que asuman roles en posiciones directivas, a dar valor al mérito y no al género. Pero también hay una parte de responsabilidad en la consecución de la paridad que tenemos las mujeres que estamos trabajando y que hemos superado barreras para alcanzar puestos de responsabilidad en las empresas. 

 

Por Agathe Cortes