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#MujerBiotech | Rosario Cerrato: “Hay un aluvión de mujeres que viene empujando fuerte para llegar arriba y se nota”

AseBio publica su quinta entrevista del proyecto “El testimonio de 10 #MujeresBiotech en pandemia” con motivo del 11 de febrero, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, con Rosario Cerrato, coordinadora de I+D de Ingulados, una biotecnológica española que busca alternativas a los antibióticos contra las bacterias resistentes.

Rosario Cerrato
Agathe

Rosario Cerrato (Badajoz, 48 años) forma parte de ese 22% que nos comentaba ayer Rocío Arroyo ya que, junto a su marido, ha creado una empresa hace apenas cinco años. Ingulados, compañía que se dedica a desarrollar productos como alternativas a antibióticos, está llevada principalmente por mujeres investigadoras que trabajan entre el laboratorio, la pantalla y la finca para tratar de vigilar la salud animal y del medioambiente y, por efecto dominó, la del ser humano. En este sector, la mujer va adquiriendo presencia y voz, según nos confirma Cerrato, y eso gracias a una nueva generación proactiva y decidida a alcanzar la cima. 

AseBio. ¿Nos puedes contar cómo llegaste a crear tu propia empresa?

Rosario Cerrato. Estudié veterinaria en la universidad de Extremadura en los años 90 y por esa época había mitad hombres y mitad mujeres en la facultad, cuando años antes había más presencia de chicos. Luego me dirigí a la parte de investigación y me propusieron quedarme para hacer un doctorado. Era un mundo que me abría muchas posibilidades en ese momento y me gustó. Hice la tesis en microbiología molecular y después hice la formación post doctoral en el Instituto Pasteur en París. Luego trabajé en la docencia durante una etapa, pero nunca abandoné la investigación. Mi marido, también científico, y yo pedimos una excedencia para montar una empresa y volcar todas las experiencias que teníamos. Dejamos la investigación en la universidad y la docencia y nos dedicamos a este nuevo proyecto en el año 2015. Desde entonces hemos conseguido montar una compañía con 10 personas del ámbito veterinario y biotecnológico, todos muy ligados a la investigación. Nuestra actividad es desarrollar productos como alternativa a antibióticos para utilizarlos en alimentación animal con la expectativa de que se conviertan en componentes farmacéuticos para uso humano. 

AseBio. ¿Y en todo ese recorrido, desde niña y luego codo con codo con su marido, notaste una diferencia por ser mujer?

Rosario Cerrato. No. Decidí estudiar porque me gustaba las ciencias de la salud y el mundo del laboratorio. Es verdad que los que dirigían solo eran hombre, pero ahora va cambiado. Hay mucha más presencia femenina. Había mucha jerarquía y podían surgir problemas, pero no creo que sea específicamente por ser mujer. El ser mujer, mientras estas estudiando y en las primeras etapas del trabajo, no tiene un inconveniente especial, pero cuando decides formar una familia, sí que empieza a complicarse. Pero eso también está cambiando. Antes, te podías quedar descolgada en comparación con los otros hombres de tu carrera y generación. Yo, por ejemplo, me dediqué más a los niños pequeños, pero tuve el apoyo de mi marido para reconducir nuestras carreras hasta Ingulados. 

AseBio. Sois un hombre y una mujer a la cabeza de la empresa y además sois familia. ¿Notáis una diferencia entre vosotros en cómo se relaciona vuestro equipo con vosotros? 

Rosario Cerrato. Para nada. Nosotros tenemos bastante definidos el papel de cada uno. Como son funciones distintas que se complementan no tenemos problema con el equipo ni tampoco con los clientes. Yo llevo la parte de investigación y proyectos y no he tenido problema de que a mí me traten de manera distinta por ser mujer. 

AseBio. ¿Cómo explicas que tengáis tantas mujeres y cómo gestionáis el equipo?

Rosario Cerrato. Es verdad que tenemos muchas mujeres, pero de los curriculums que nos llegan a través de la web, el 90% son mujeres. Además, en la empresa tenemos mucha parte de trabajo de campo que tradicionalmente era más de hombres, pero en nuestro equipo las mujeres también trabajan en el campo. Tenemos ambos perfiles. En realidad, hacemos un trabajo compartido con un espíritu cooperativo. Hay una coordinación bastante buena. 

AseBio. ¿Cómo es el día a día de una mujer de Ingulados?

Rosario Cerrato. Tenemos parte del trabajo en laboratorio, luego en campo y otra importante de trabajo de ordenador. Damos tiempo a la creatividad para que cada uno saque de sí mismo las cosas que le gustan y puedan volcarse en ello y crecer. Les dejamos espacio para que se formen cada una en lo que más le interesa dentro de los objetivos de la empresa.

AseBio. ¿De cara a 2021, cual es la prioridad para mantener ese ambiente de paridad y cooperación? ¿Qué te gustaría cambiar?

Rosario Cerrato. Acabamos de cambiar de espacio y queremos poner servicios nuevos como la elaboración de autovacunas y darle más peso a la actividad de la investigación en el laboratorio. Para las personas, el reto va a ser adaptarse a estos servicios nuevos que queremos iniciar y fidelizar a nuestros clientes. Es un equipo bastante joven y uno de nuestros objetivos es que puedan compatibilizar su vida familiar con su vida profesional. Tenemos un bebé que acaba de nacer y dos el año anterior que nosotros llamamos los “ingubabies”. En definitiva, queremos facilitar el trabajo con la familia y la empresa. 

AseBio. Os llegan 90% de curriculums de mujeres y vemos que hay una gran presencia de mujeres en la biotech. ¿Por qué crees?

Rosario Cerrato. Hay más chicas que chicos en las universidades de las ciencias de la vida y de la salud. Y yo creo que es porque están haciendo efecto todas estas campañas y que las chicas ahora entienden que “si tú quieres, puedes” y son más echadas para adelante que antes. Son mucho más proactivas.

AseBio. ¿Y por qué, pese a ser tan proactivas, no conseguimos alcanzar la visibilidad que queremos?

Rosario Cerrato. Va mejorando y va poco a poco. Con el tiempo y con un granito de arena que va poniendo todo el mundo, sí que se va a conseguir ese cambio y vamos a ver más presencia femenina en altos cargos. Es como un aluvión de mujeres de la nueva generación que viene empujando fuerte para llegar arriba y se nota. Pero queda tiempo para que sea visible y lo importante es que siga.

AseBio. ¿Y cómo ha afectado la COVID-19 a ese impulso?

Rosario Cerrato. Ha afectado a todos los aspectos, pero no sé si a las mujeres les ha venido bien o mal. Es verdad que hay más presencia masculina en altos puestos, pero no creo que haya empeorado por la COVID-19. El impulso llega y creo que viene fuerte. 

AseBio. La COVID-19 ha puesto el foco en la salud, pero ¿cómo ha afectado al sector agroalimentario?

Rosario Cerrato. Están muy relacionados. La biotecnología y la  agricultura/alimentación son dos sectores básicos y que se han visto reforzados en esta crisis. Yo creo que se ha dado visibilidad al concepto One Health,   la sociedad ya entiende que la salud del medio ambiente, del animal y del ser humano, es la misma salud. Hay que trabajar todos en conjunto para que realmente sean las mismas bases que se muevan.

AseBio. ¿La mujer ha conseguido sacar su voz en ese movimiento conjunto?

Rosario Cerrato. Sí. Cada vez hay más mujeres con voz que se escuchan en el mundo agroalimentario. Nosotros trabajamos con otras asociaciones del ámbito ganadero cuyas responsables son mujeres y hay varios ejemplos. 

AseBio. ¿Qué es lo que falta hoy para que la mujer tenga la visibilidad que se merecen tanto en la sociedad como en la educación?

Rosario Cerrato. Yo creo que es importante que se ponga de manifiesto el papel de las mujeres en todos esos sectores y que todas las niñas conozcan todas las opciones que tienen. Estaría bien que en los institutos hubiese más charlas y que los alumnos puedan preguntar y resolver dudas y conocer todos los sectores a los que se pueden dedicar. Las niñas tienen que conocer todo esto desde la etapa formativa y tener claro que, allá donde quieran llegar, van a poder llegar. No van a tener más obstáculos que los demás y se tendrán que apoyar entre ellas. 

AseBio. Ahora que la sociedad está más concienciada hacia la biotecnología, ¿crees que está mirando también más a la mujer científica? 

Rosario Cerrato. A nivel mundial se ha podido resolver una crisis gracias a la ciencia. Y dentro de este mundo, el papel de la mujer también ha sido primordial y se ha puesto bajo el foco porque hay mucha presencia femenina en este ambiente. En empresas biotecnológicas grandes, las CEOS son mujeres y eso va haciendo que se vea el papel de la mujer en los cargos altos. Se ve que se puede llegar ahí y que no depende de ser mujer u hombre, pero del esfuerzo que pongas y la formación que tengas. 

AseBio. ¿Considera que la comunicación actual sobre la mujer científica es suficiente para alcanzar los jóvenes y entiendan eso que acaba de comentar?

Rosario Cerrato. Hay mucho exceso de información. Los jóvenes lo que ven en realidad son las redes sociales y los youtubers. A lo mejor es en ese entorno dónde hay que actuar. Hay infuencers en ámbitos de la ciencia que están haciendo un papel interesante y estaría bien que hubiese más mujeres. 

AseBio. ¿Puede acabar dedicando unas palabras a One Health?

Rosario Cerrato. Claro. Nuestra trayectoria siempre ha seguido este punto de vista. Hay varios hitos que la han puesto hecho visible y han servido para concienciar. El primero es la resistencia a los antibióticos y el otro las pandemias, no solo la de ahora, sino las anteriores. Todo eso pone de manifiesto las necesidades de conocer bien los patógenos de los animales y la importancia de trabajar en esa vigilancia del mundo animal y del medioambiente porque es esencial para proteger la salud humana. Nuestro equipo, formado en su mayoría por mujeres, está trabajando a diario con este objetivo en la cabeza.   

 

Por Agathe Cortes