Terapias Avanzadas

Desde AseBio creemos que es el momento de impulsar un nuevo compromiso de España con áreas industriales estratégicas con gran capacidad transformadora e impacto en la vida de las personas, como la biotecnología y las ciencias de la vida. 

Terapias Avanzadas

Tenemos por delante el reto de la producción de vacunas frente a enfermedades emergentes y nuevos tratamientos, pero sin duda, las terapias avanzadas, producto de los avances científicos de la biotecnología celular y molecular, van a protagonizar grandes avances en la mejora de la salud de las personas. Las terapias avanzadas son clave en áreas como el cáncer, enfermedades neurodegenerativas (ELA, Alzheimer, Parkinson), enfermedades cardiovasculares (ictus, isquemia), enfermedades de alta prevalencia como la incontinencia y la artrosis, o las más de las 7.000 enfermedades raras de base genética. Pero también lo están siendo en el tratamiento de la COVID-19. 

La apuesta de España por las terapias avanzadas supondría una oportunidad única para convertir la ciencia excelente que se hace en nuestro país en el área de la biomedicina en soluciones innovadoras para mejorar la vida de las personas. De esta forma, nos permitiría invertir en un área aún emergente, en el desarrollo de capacidades científicas e industriales que actuarían como palancas para un crecimiento económico generador de alto valor añadido y de empleo de alta calidad.

Sin embargo, para ser capaces de aprovechar todo su potencial tenemos que impulsar la colaboración entre todos los agentes, de manera que la investigación que se está produciendo en hospitales y centros de investigación llegue a la sociedad en forma de tratamientos. La experiencia ha demostrado que para hacerlo posible y maximizar el acceso de los pacientes a dichos tratamientos, es necesario abordar el desarrollo industrial de las terapias, así como su distribución y comercialización. Las empresas biotecnológicas se han especializado en este tipo de desarrollos y actividades, generando puestos de trabajo de alta calidad para el personal cualificado formado en nuestro sistema educativo, y al mismo tiempo, asegurando la disponibilidad de tratamientos para el conjunto del Sistema Nacional de Salud (SNS), de forma coste/efectiva para todos los agentes implicados. De esta forma, se generan beneficios para los pacientes, para la administración y para el conjunto de la sociedad, a través de la generación de un tejido empresarial de alto valor añadido.