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#MujerBiotech | Clara Campàs: “Una compañía solo de hombres pierde potencial y para nosotros es un riesgo añadido"

AseBio publica su tercera entrevista del proyecto “El testimonio de 10 #MujeresBiotech en pandemia” con motivo del 11 de febrero, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, con Clara Campàs, socia directora y cofundadora de Asabys Partners, un fondo de inversión con sede en Barcelona.

Clara Campàs
Agathe

Para Clara Campàs, nacida en la provincia de Barcelona hace 45 años, una empresa funciona mejor si cuenta con diversidad cultural, educativa y si alcanza la paridad. No le cabe la menor duda. “La percepción del cliente, de la gestión y de cualquier otra cosa, no puede ser completa si no tienes diversidad en el equipo de gestión”, afirma. Hace dos años fundó con su socio, Josep Lluís Sanfeliu, su fondo de capital riesgo, Asabys Partners. En su día a día, trata con señores de 60 años que, en algunos casos y por costumbre, prefieren reunirse con su socio o, al contrario, con inversoras de 40 años que se sienten más cómodas con ella. “Es cuestión de cultura y de costumbre”, cuenta nuestra #MujerBiotech en harmonía con declaraciones de Marisol Quintero. Su clave para conseguir que aquel hombre “de la vieja escuela” esté dispuesto a negociar con ella algún día, es borrar los tabúes y hablar con naturalidad del tema. Sin embargo, en un mundo de hombres como el suyo, las cosas no se pueden cambiar de un día para otro. Eso sí, hemos avanzado. 

AseBio. El mundo de la financiación, gestión de fondos y de la inversión es más de hombres. ¿Qué nos puedes contar al respecto? ¿Es cierto?

Clara Campàs. Lo era sin duda. Hace apenas cinco años cuando mirabas en España, los fondos de capital riesgos en ciencia había muchos más hombres que mujeres en esos puestos. Más subías y más se perdía ese equilibro. Pero ahora hemos ido adquiriendo posiciones más arriba en el organigrama. Esa presencia de mujeres ha ido aumentando por la madurez de la sociedad, por el hecho de que en las ciencias de la vida hay muchas mujeres que presionan desde abajo, más que en otros sectores. Y hemos aprendido a respaldarnos. Empezamos a sentirnos más cómodas y creamos complicidades con otros socios, aunque sigan siendo más relevante entre mujeres. 

En una ronda de inversión que cerramos hace pocos meses, somos tres mujeres en un consejo de administración de seis personas. Esto es relevante. Eso, hace 5 o 10 años, hubiese sido excepcional y ahora empieza a ser normal, pero nos queda trabajo por hacer. 

AseBio. Las mujeres están más presentes, como lo vimos en nuestro AseBio Investor Day de 2020 dónde subió su participación a un 36%, pero al mismo tiempo hay rondas de financiación que no se cierran con ellas… ¿es por falta de costumbre, como comentabas antes, de confianza o de habilidades?

Clara Campàs. En la empresa donde hay paridad, pero a la vez más diversidad de culturas y formaciones, la empresa va mejor. Una compañía donde solo hay hombres, para nosotros, supone un riesgo añadido. Te estas perdiendo una visión que haga que tu compañía fuera mejor. No puede ser que una empresa de 70 personas, el órgano directivo de seis solo sean hombres. La percepción del cliente, de la gestión y de cualquier otra cosa, no puede ser completa si no tienes la diversidad. Pero, cuidado, en un órgano directivo donde todos son mujeres, pensaría lo mismo. Perderíamos el equilibro y el potencial de la empresa. Insisto, un equipo muy homogéneo, en cualquier sentido, es un riesgo. Luego está todo el tema de la maternidad que juega en la confianza, pero eso se arreglará cuando se extiendan los permisos de paternidad y creo que es muy bueno hablarlo de forma abierta, natural y planificar. Cuando deja de ser un tabú no hay problema.

AseBio. ¿Podemos decir por tanto que estamos creciendo en este sector? 

Clara Campàs. Creo que no es suficiente todavía, pero sí. Si lo comparo con otros sectores, como el capital riesgo en tecnologías, la diferencia es abismal. Es cierto que estamos siendo pioneras en ese sentido. 

AseBio. ¿Cómo resumiría tu recorrido en ese mundo “de hombres”? ¿Ha sentido alguna discriminación o trato distinto por ser mujer?

Clara Campàs. Discriminación no. Pero sí es cierto que en algún momento notas temas de afinidad en función del sexo y de la edad. Si te reúnes con un inversor de otro fondo europeo que es un señor de 60 años, de la vieja escuela, te das cuenta que se siente más cómodo con tu socio que contigo, pero al revés también pasa. Creo que es un tema de complicidades y de costumbres. Ese señor de 60 años se ha pasado toda su vida negociando con hombres entonces le puede sorprender y no sentirse tan cómodo haciéndolo con una mujer que además es 20 años más joven que él. Forma parte de su formación, de su cultura, de su educación. Es una cosa que no vamos a cambiar de un día para otro. Tenemos que forzar para que sea así. Yo me he negado a asistir a charlas o mesas redondas donde todo eran hombres. Me niego y digo el por qué. No me puedo creer que solo hayan encontrado a hombres para hablar de esto. 

AseBio. ¿Por qué crees que esa área atrae menos (o al menos eso parece) a las mujeres cuando en el resto del sector biotech son muy presentes?

Clara Campàs. Es un tema cultural y de costumbres, como explicaba antes. Es un trabajo que te requiere tener reuniones y un contacto con tu trabajo de manera muy intensa, las 24 horas del día y los siete días a la semana, con cenas y viajes, y parece que no es compatible con la maternidad. Tienes que querer esta vida y ver cómo estructurarla para compatibilizar la vida familiar y el trabajo. Y en general vemos que es la mujer la que renuncia a este tipo de cosas, pero cada vez es menos así. A veces no es necesario ni que ninguno renuncie porque consigues organizarte.  Y hay un tema importante: el mimetismo. Si no ves a una mujer en ese sector o en esas posiciones, ves imposible que ocurra. Pero cuando sacas mujeres que hacen inversión en nuestra área, muchas chicas no se plantean ni que va a ser difícil. Ver que ya somos unas cuantas, te permite creer. Por eso visualizar estas cosas, es relevante. 

AseBio. ¿Qué te motivó a meterte en ello? ¿Ver que una mujer lo había conseguido?

Clara Campàs. Yo nunca he tenido la sensación de que algo no se puede hacer. Yo he estado en órganos directivos de solo hombres y tuvimos un director general que quiso cambiar las cosas y acabamos en un comité de dirección igualitario. Fue casi casualidad. Y nunca me he planteado “¡ostras! por ser mujer me pasará esto”. Yo quería hacer inversión de capital riesgo en ciencias de la vida porque quería estar muy cerca de la ciencia disruptiva. Quería impulsar estos proyectos académicos de todas esas start-ups que sin el capital necesario y el talento no pueden ir adelante. Yo quería hacer esto. No me he planteado que por ser mujer lo iba a tener más difícil. 

AseBio. ¿Qué consejo daría para que las mujeres pueden ver las cosas así comenzado por la educación?

Clara Campàs. El consejo que daría siempre es hablar. Contactar por LinkedIn y hablar con la mujer que hace algo que te parece interesante y tomar un café. Casi todos somos gente cercana. Este tipo de divulgación que hacéis o charlas en los colegios y explicar que estamos haciendo, son unas iniciativas esenciales. En el colegio de mi hija, de 4 años, les vamos a contar que las mamás y los papás pueden ser médicos, pintores, bailarines, abogados, inversores, o lo que quieran. La clave es esta normalidad y naturalidad y dejarnos de comentarios como “¡uy! pero si haces eso no podrás estar con tus hijos y ¿quién va a cuidar de la familia?”. Creo que no hay que tener miedo ni barreras a la hora de hablar con total normalidad con tu entorno de cuáles son tus prioridades. No eres peor madre, hija, esposa o persona. Solo gestionas tu tiempo. Hay que hablar mucho con esta naturalidad a todas las mujeres que esto es parte de tu vida y de lo que vas escogiendo y que no necesita una habilidad o una capacidad que los hombres tienen por ser hombres. Somos igual de capaces.

AseBio. Parece que quieres añadir algo…

Clara Campàs. Sí. Creo que tenemos que sacarnos el valor. En el pasado, las mujeres tenían la sensación de que tenían que masculinizarse, que tenían que actuar como los hombres. “Si tengo que estar en esta reunión y encajar en esa dinámica, tengo que ser uno más”, pensaban. Y eso no es así, y además no aportas ese valor diferencial. No hay que intentar ser como esos hombres en las reuniones. Las mujeres han tenido que disfrazarse para encajar en esos sitios y debemos evitar a toda costa que sea así. 

AseBio. ¿Puedes hablarnos de la importancia de la participación de las mujeres en un área como esta?

Clara Campás. Es imprescindible a la hora de gestionar equipos y de determinar el mercado. Hay estudios que indican que, de todas las decisiones de compra que se ejercen en el mundo, el 80% las toma una mujer. Aunque los señores vayan con la tarjeta de crédito, la decisión, al final, las toman ellas. Si esto es así, es evidente que en el equipo de marketing tiene que haber mujeres. Pues aquí lo mismo. Los hombres tendrán sensibilidad para captar unas cosas y las mujeres otras. Y juntos podemos sacar lo mejor del equipo. Repito: un equipo solo de hombres me preocupa al igual que uno solo de mujeres…

 

Por Agathe Cortes